Por la buena senda.
Una vez recuperados de la "resaca" que dejan las fiestas, vamos a analizar como han transcurrido este año nuestros queridos encierros. El balance ha sido satisfactorio, y como reza el título de esta publicación, vamos por la buena senda.
La empresa de los Hnos. Quintas volvía a ser la encargada de organizar la feria taurina y los encierros. El cambio respecto al año pasado ha sido notable. En primer lugar los toros reseñados para los encierros son los que finalmente han pisado nuestras calles, cosa que nos agrada, pues denota seriedad en la organización. El trapío de los toros ha sido el que merecen nuestros encierros y esperamos que la presencia del ganado en años venideros sea como mínimo la de este año. De ahí "pa arriba" .
El juego que han ofrecido los astados ha sido interesante. La noche del primer encierro los toros se emplearon mucho en la calle y protagonizaron un encierro emocionante. Hubo un toro que dejó muy buenas arrancadas a lo largo de todo el recorrido, el nº23. Hubo que lamentar varios incidentes, uno de ellos de gravedad al ser corneado un joven de nuestra localidad, al cual mandamos nuestros ánimos y deseamos que tenga una pronta recuperación.
En la plaza los animales acusaron el enorme esfuerzo de las calles y la capea no fue lo lucida que se esperaba. Los aficionados tenemos que concienciarnos de que tenemos un recorrido exigente y que los toros no siempre pueden aguantar a cincomil revoluciones durante una hora. Aún así en la capea se pudieron ver cosas interesantes.
La madrugada del lunes al martes tuvo lugar el segundo encierro. Los toros fueron los de menos presencia y en la calle no dieron prácticamente juego. En la capea por el contrario se vieron ajustados recortes que mantuvieron el interés.
El último encierro nocturno nos trajó un lote muy igualado. Destacamos tres toros con el hierro de Hnos. Pérez Villena muy bonitos de hechuras y rematados. Dieron un juego aceptable en el recorrido y una vez hermanados ofrecieron la posibilidad de protagonizar alguna carrera bonita en sentido bajada. Los toros tenían casta y fue una pena que alguno de ellos quedara inutilizado porque hubieran ofrecido un buen espectáculo como el que dió el nº 17. Este toro demostró una gran acometividad en el ruedo y fueron varios los recortadores que pudieron disfrutar de su bravura.
No queremos dejar pasar por alto el número de personas que sobran en el callejón. Son gente que en su mayoría no respeta al verdadero protagonista del encierro que es el toro. En consecuencia hacen que no se respete a los recortadores que están en el ruedo ni a los aficionados que se dan cita en los tendidos. Con sus actos se cargan a los toros literalmente contra las tablas e impiden que los animales tengan fijeza hacia los estímulos que reciben desde los medios. Esto influye negativamente en el espectáculo y entre todos tenemos que intentar solucionar este problema.
Para finalizar queremos destacar el buen resultado que tuvo otro de los festejos populares agendado, el concurso de recortes que fue un éxito de asistencia. Nos alegramos también enormemente de que por fin se haya programado la bueyada infantil que tantos años llevábamos solicitando incluir y que hizo las delicias de los más pequeños. Si todo va bien se quedará en el programa como se ha quedado la suelta previa en los encierros de las reses a lidiar en los festejos de tarde, que son un aliciente más para que la gente acuda en masa a las corridas.
Navalcarnero es taurino y solo hay que ver la cantidad de gente que se congrega alrededor de cualquier espectáculo taurino. Vaquillas, encierros, corridas, concurso de recortes y bueyada infantil han superado la asistencia de público a cualquier otra actividad de las fiestas. ESA ES LA MEJOR MANERA DE DECIR SI A LOS TOROS.
PD: Las fotos que ilustran este reportaje han sido realizadas por nuestro socio José Luis Sanz.
Navalcarnero, 1 de Octubre de 2019.
La Junta Directiva.



